Sueño de Marcela

 

 

Sueño: Correr sin parar e ir saltando por los techos.

 Correr: Vencer a otros, beneficios materiales y éxitos personales. Si su competidor es un animal significa victoria, pero tendrá que ver el significado del animal para saber sobre qué ganará. Ver correr a alguien presagia acontecimientos imprevistos, si son varias personas, disputas y querellas. Si van armados anuncia insurrecciones o revueltas. Conseguirá riquezas y una posición importante. Si tropieza o cae sufrirá pérdidas, tanto en los negocios como en lo referente a su reputación. Nº 65 y 93.

Caminar y correr: Cuando soñando se traslada de un lugar a otro representa la travesía de la vida. El significado está dado por la postura corporal que adopta en el camino. Si está encorvado, esto es una muestra de que las actividades que está realizando lo agobian y no está preparado para resistirlas. Si es esbelto, está pasando por momentos muy favorables. Obtendrá más información si es placentero o angustiante el paseo. De aquí se deducirá el estado de ánimo oculto bajo una posible máscara de seguridad. Caminar con alguien tomado de la mano tiene un significado similar, aunque en este caso es importante el escenario. Si ambos caminan en forma solitaria, revela un deseo de medir cada uno de los pasos a dar, un cierto temor al “qué dirán”. Si transcurre entre la gente, el mensaje deja entrever una personalidad fuerte e independiente, que sabe hacia dónde     va y en compañía de quién se desplaza. Es muy importante recordar y analizar el sentido de su caminar y si no lo hace solo.

Saltar: Buen presagio siempre que se salte hacia arriba, con garrocha o sin

ella, ayuda de los demás. Cuando el salto no es deportivo la naturaleza de los obstáculos o peligros vendrá explicada con el nombre de lo que se salta. Verse obligado a saltar es que se verá en una situación difícil. Si se debe hacer y no se atreve, temor a cometer una imprudencia.

Techo – Tejado: Si es deprimente su interpretación es negativa de cerrazón e involución. Si es optimista indica seguridad y protección. El tejado se puede asimilar a la bóveda craneal por lo que lo que le ocurra en el, es lo que acontece en nuestra cabeza. A veces revela algún trastorno psíquico incipiente que conviene vigilar.